¿Por qué tu profesor de literatura no te pone una buena nota? Con este experimento te respondemos…

Una caricatura sobre ciencias del comportamiento que explica el sesgo cognitivo conocido como Efecto Halo, aplicado a la evaluación de candidatos para un trabajo. Es la base del experimento que veremos a continuación.
Imagen de Work Chronicles.

A lo largo de la historia, se han realizado experimentos sociales con el fin de comprender sobre las decisiones y juicios que tomamos las personas. En este artículo conocerás sobre un experimento que ha cambiado uno de los mundos que más se nutren de las ciencias del comportamiento: la educación.

(…) El efecto Halo, un sesgo cognitivo donde la impresión general sobre una persona influye en la evaluación de sus otras características.

En el libro,Thinking, Fast and slow, Daniel Kahneman describe sobre un fenómeno que le sucedió mientras evaluaba los ensayos de sus estudiantes. Cuando un estudiante resolvía un primer ensayo de una manera que le parecía adecuada y le gustaba, tendía a calificar el segundo ensayo con más indulgencia. Esto era así porque asumía que el estudiante era inteligente y capaz. Ahora bien, ¿Cómo se explica esto?

El propio Kahneman identificó que si el segundo ensayo no alcanzaba sus expectativas, trataba de justificarlo con el fin de mantener un coherencia cognitiva. Es decir, surgía un efecto sobre el juicio del estudiante basada en la única información que tiene a la mano al momento de evaluar. En este caso esa información era el primer buen ensayo que revisó. Este efecto es más conocido como el efecto Halo, un sesgo cognitivo donde la impresión general sobre una persona influye en la evaluación de sus otras características. Esto explicaría porque algunos profesor no realizan una evaluación realmente objetiva, sino que toman decisiones subjetivas e intuitivas.

Ahora bien, si quieres recrear el experimento y confirmar que a tu profesor no le caes bien, puedes hacerlo. Habla con tu amigo (el que tiene las mejores notas en esa asignatura), pídele que se intercambien sus nombres al rellenar el examen y, luego, a ver qué pasa. Que no te sorprenda que seguirás teniendo menos nota que tu amigo y que tu profesor simplemente está siendo lo más humano (y lamentablemente injusto) posible.

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